El circuito de agua de una camper tiene tres piezas: depósito, bomba y grifo. Si la bomba no pega con el grifo, tienes agua a chorros o un hilillo, y no hay forma de arreglarlo cambiando el grifo.
Bomba sumergible o de presión
- Sumergible: va dentro del depósito y arranca cuando abres el grifo, que lleva un interruptor. Barata (30-70 €), silenciosa y fácil de cambiar. Da poco caudal y no sirve para dos grifos a la vez ni para ducha decente.
- De presión (o autoaspirante): va fuera del depósito, mantiene el circuito con presión y arranca sola al notar que cae. Entre 90 y 250 €. Da ducha de verdad y permite varios puntos de agua. Hace más ruido y necesita un vaso de expansión si no quieres que se encienda cada dos por tres.
Caudal y presión: los dos números
El caudal (litros por minuto) es cuánta agua sale; la presión (bares o psi) es con cuánta fuerza. Para un fregadero basta con 7-10 l/min. Para ducha cómoda, de 10 a 12 l/min y unos 1,4-2 bar. Por encima de eso gastas el depósito en cuatro duchas.
Cuánto depósito necesitas de verdad
Sin ducha, dos personas gastan entre 8 y 12 litros al día para cocinar y lavar. Con ducha, cada una se lleva de 15 a 25 litros más. Traducido: un depósito de 50 litros da para dos personas y dos o tres días sin ducharse dentro; para una semana con ducha hacen falta 100 litros o llenar por el camino.
Y no olvides el de aguas grises: si vas a campings, tiene que ser al menos tan grande como el de limpias, o acabarás vaciándolo en sitios donde no se puede.
Lo que se estropea
Casi siempre el mismo orden: primero el interruptor del grifo o el presostato, luego las membranas de la bomba y por último la manguera de alimentación, que se agrieta con el sol. Compra marcas con recambios disponibles y no tendrás que cambiar el conjunto entero por una pieza de 12 €.