El avance es lo que convierte una caravana en una casa: dobla el espacio habitable y es donde acaban las botas, las sillas y la nevera. Elegirlo mal es caro, porque no vale cualquiera para cualquier caravana.
Antes de mirar precios: la medida del perímetro
Los avances no se compran por metros de largo, sino por la medida del perímetro: se mide con una cinta métrica por dentro del carril del toldo, desde el suelo de un lado hasta el suelo del otro. Ese número, en centímetros, es el que determina qué tallas te valen. Si te equivocas, no hay manera de arreglarlo.
Invierno, verano, o todo el año
- De verano: tela ligera, mucha ventilación y ventanas grandes. Pesan poco y se montan rápido. No están hechos para viento sostenido ni para nieve.
- De invierno: tela más pesada, techo con más pendiente para que no se acumule el agua y estructura reforzada. Se quedan puestos toda la temporada.
- Hinchables: sin varillas, se montan solos con una bomba en 10-15 minutos y una persona puede con ellos. Cuestan bastante más y hay que vigilar los pinchazos.
El detalle que arruina un avance barato
El suelo. Un avance sin suelo cosido o sin faldón deja pasar aire por debajo, y en primavera eso significa dormir con corriente. Y en muchos campings el suelo de PVC completo no está permitido sobre la hierba: se pide alfombra transpirable. Compruébalo antes.
Toldos enrollables
Son otra cosa: la caja de aluminio que va fija en el lateral y se despliega con manivela o motor. Dan sombra inmediata y no ocupan sitio, pero no cierran. Mucha gente combina toldo enrollable con paredes laterales, que sale más barato que un avance completo y se monta en un minuto.
En el comparador puedes filtrar por medida y ver el mismo modelo en varias tiendas: en avances las diferencias de precio entre distribuidores son de las más grandes del catálogo.